¿Adicto al trabajo? Encuentra el balance en un mundo que no se detiene

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Trabajar por muchas horas y estar disponible siempre, solo es parte de ser director de proyectos, ¿verdad? Pues no.

¿Los directores de proyectos de tu organización, trabajan fuera de horario todos los días? ¿Los puedes ubicar en cualquier lugar y en cualquier momento? ¿Trabajan aún hasta en las vacaciones que se ganaron con esfuerzo? Si es así, podrías tener adictos al trabajo en tu medio. Y eso no siempre es bueno.

Hay una diferencia entre trabajar fuerte y ser adicto al trabajo. Bryan Robinson, autor americano de Chained to the Desk: A Guidebook for Workaholics, their Partners and Children, and the Clinicians who Treat Them dijo que el adicto al trabajo trabaja más allá del horario estándar, a expensas de las actividades sociales, sus relaciones, y a veces, a costa de su salud.

Agregó que las tendencias de adicción al trabajo a menudo son influenciadas, y aún aprobadas, por las organizaciones.

 

Él dijo: “Piensa en el supermercado. No crea adicción a la comida, pero tú sabes que está allí. El lugar de trabajo no crea adicción al trabajo, pero ciertamente lo permite. Muchas organizaciones presionan a los trabajadores para que trabajen más y más rápido. La gente tiene miedo de perder sus trabajos, y en algunos casos tienen miedo de tomar sus vacaciones.”

Según una encuesta hecha por Ipsos Global y Reuters en 24 países y a 12.691 trabajadores, solo el 33% de los trabajadores en Japón tomó vacaciones en el 2010, siendo el país con más adictos al trabajo en el ranking, seguido por Australia, Sur África y Corea del Sur.

David Kretschmer, gerente de implementación de Bupa Australia, una compañía de seguros de salud en Australia, dijo que debido a la naturaleza de la profesión, la dirección de proyectos se presta a la adicción al trabajo. Dijo además, “los directores de proyecto estamos comprometidos a entregar resultados de calidad mediante nuestros proyectos. Es muy difícil para nosotros alejarnos de las cosas que están incompletas.”

Las organizaciones pueden ayudar a los directores de proyecto a balancear mejor su vida personal y su trabajo. En Corea del Sur por ejemplo, una sucursal del Grupo Financiero Shinhan, toma las riendas de sus trabajadores adictos al trabajo, al no permitirles que durante sus dos semanas de vacaciones, accedan a su computadora del trabajo.

Kretshmer agregó que los métodos no tienen porqué ser severos. Que se puede comenzar entendiendo mejor cuál es la carga de trabajo de los directores de proyectos antes de agregarles más tareas o responsabilidades.

Por otra parte, Robinson dijo que hay que crear una cultura donde tomarse tiempo libre esté BIEN, “en lugar de crear condiciones donde eso no se pueda hacer. Cuando tienes un descanso reparador, te puedes desconectar y saber que tu gerente te apoya, y eso te calma”.

La autora americana Andrea Kay, de Work’s a Bitch and Then You Make it Work, sugiere buscar recursos adicionales para prevenir sobrecargar a quienes tienen talento en el proyecto. Dijo, “anima a los directores de proyecto a que piensen quién más tiene la experiencia para contribuir en un proyecto particular, o para que busquen la forma de compartir un proyecto con otra persona.”

Las organizaciones deberían dejar que los directores de proyecto hagan las tareas que son consistentes con su experiencia y conocimiento, y que deleguen las demás responsabilidades. El agregó que “no es efectivo tener directores de proyectos, expertos, más de tres horas imprimiendo y encarpetando. Eso lleva a que el director de proyecto deba recuperar esas horas fuera del horario laboral”.

Si las organizaciones pueden manejar mejor este tema animando a lograr un balance entre la vida personal y laboral, ello podría dar uno de los mayores retornos sobre la inversión.

Robinson dijo que las personas piensan más clara y positivamente, y su motivación es superior cuando encuentran este balance.

 

 

Fuente: PMI Career Central. 30 de agosto del 2011
Traducción: e-Link Latinoamericano del PMI – Junio 2012