Construyendo un Equipo de Trabajo Eficaz – Parte I

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Consciente e inconsciente

En 1921 Carl Gustav Jung (1875-1961), psiquiatra y psicólogo suizo publicó un trabajo importante, en donde daba a conocer los tipos psicológicos (trans. 1923). Dicha publicación llamó la atención por la importancia que le dió al vínculo entre el consciente y el inconsciente, proponiendo los muy conocidos tipos de personalidad: extroversión e introversión.


Afortunadamente para el trabajo de Jung, dos mujeres (ninguna de ellas psicóloga) estuvieron interesadas en clasificar las conductas observables de las personas. Una de ellas, Katharine Briggs, había comenzado a principio de este siglo a clasificar a las personas basándose en sus diferentes estilos de vida. Y luego de un arduo trabajo, llegó a la conclusión que diferentes tipos de personas encaran la vida de manera distinta. Cuando apareció el trabajo de Jung publicado en inglés en 1923, Briggs dejó de lado su propio trabajo y se convirtió en una exhaustiva estudiante del trabajo de Jung.

Junto con su excepcionalmente talentosa hija, Isabel Briggs Myers, se dedicó durante los años 30 a observar y a desarrollar mejoras en la manera de medir estas diferencias. Motivadas por el desencadenamiento de la II Guerra Mundial y por la observación de que mucha gente, durante la guerra realizaba tareas no apropiadas para sus habilidades, las dos mujeres se propusieron diseñar un instrumento psicológico que pudiera explicar las diferencias, de acuerdo con la Teoría de las Preferencias Personales de Jung, en términos científicamente rigurosos y confiables. Así nació el Myers-Briggs “Type Indicator” (MBTI). La idea era que el instrumento MBTI podía ser utilizado para establecer preferencias individuales y entonces promover un uso más constructivo de las diferencias entre las personas.

Desde aquel entonces la teoría de Jung se ha vuelto muy popular, en gran parte debido a los logros del equipo madre e hija.

El Nacimiento de un Tipo Psicológico

De acuerdo con la Teoría Tipológica, cada uno de nosotros nace con una predisposición por ciertas preferencias de personalidad. Hay cuatro pares de alternativas de preferencias:

  • Extrovertido (E) vs Introvertido (I)
  • Sensorial (S) vs Intuitivo (N)
  • Racional (T) vs Emocional (F)
  • Juzgador (J) vs Perceptivo (P)

Tenga en cuenta que estos 8 rótulos reflejan preferencias. A modo de analogía, piense en diestro versus zurdo. Si uno es diestro, no significa que nunca no se use su mano izquierda, simplemente significa que prefiere la derecha. Y puede ser que la prefiera mucho, en cuyo caso se hará relativamente poco uso de la mano izquierda o puede ser que la prefiramos casi nada, en cuyo caso estará cerca de ser ambidiestro.

Al igual que el ejemplo, esto ocurre acerca de las preferencias enunciadas más arriba. Podemos preferir mucho a una característica y otra apenas un poco. A medida que examinemos estas preferencias describiendo los dos extremos de cada par, Ud. podrá encontrar que se identifica con ambas. Dentro de cada par, sin embargo, hay una que uno prefiere más, en la que se apoya y en la que se tiende naturalmente a recaer.

¿Cómo funciona la Observación de los Tipos?

¿Prefiere gente que sea igual a tí o que sea diferente? Si eres como muchas personas, inicialmente te sentirás atraído hacia gente que es diferente, pero con el tiempo encontrarás que aquellas diferencias no se llevan bien. De hecho, ya sea con un jefe, empleado o un cliente luego que la atracción inicial ha pasado, podrás descubrir que tiene poca tolerancia a esas diferencias.

Si estuvieras dentro de tus posibilidades, incluso demandarías que estas diferencias fuesen sencillamente eliminadas: Confórmate o lárgate. Si no estás en una posición de realizar semejantes demandas, simplemente se volverá distante e indiferente.

Es curioso, que nosotros creamos que preferimos las diferencias cuando en realidad pocos estamos dispuestos a hacer concesiones respecto de ellas. Aunque digamos y verdaderamente creamos en la necesidad de “tratar a cada uno según su naturaleza” sin embargo, resistimos a aquellos que eligen a hacer las cosas a su modo. En el marco de una organización esa no-conformidad puede ser vista como un comportamiento desleal, en el mejor de los casos, o bien como algo peligroso y destructivo. Pero con la Observación de los Tipos Ud. podrá obtener suficiente comprensión para entender el atractivo de alguna de estas diferencias y desarrollar la paciencia para permitirlas existir para beneficio de los individuos como así también para de toda la organización.

El proceso comienza con la comprensión de uno mismo. La Observación de Tipos le permite identificar sus preferencias personales y en qué medida es parecido o diferente a aquellos con quienes trabaja. Puede identificar dónde esas similitudes y diferencias son armoniosas y dónde causan discordia. Con esto en mente, demos un vistazo a cómo se forman sus preferencias y lo que significan para su vida. Esta autocomprensión es la clave para la Observación de los Tipos.

¿Cómo usar los Perfiles?

Los perfiles pueden ser usados de diferentes maneras:

  • Primero y principal, pueden servir para validar su tipo de personalidad. Ya sea que Ud. haya tomado el MBTI o simplemente haya identificado de manera tentativa sus cuatro preferencias a partir de un test. Los perfiles pueden apoyar sus hallazgos mostrando como las cuatro letras interactuan para crear un tipo de personalidad único. Al leer su perfil y si coincides con la mayoría de las afirmaciones seguramente habrá pintado un cuadro ajustado de uno mismo. Puede ser útil que a medida que lea el perfil quiera subrayar y resaltar aquellas partes con las que uno está muy de acuerdo o muy en desacuerdo.
  • Luego considere compartir su perfil con alguien que lo conozca bien, quizás un compañero de trabajo, un jefe o un subordinado. Piense en pedirle a esa persona que destaque los aspectos de su perfil con los que está más de acuerdo o más en desacuerdo. Eso le dará un poderoso “feedback” sobre lo que otros perciben y como uno se percibe a si mismo.
  • Este ejercicio también puede funcionar en una situación grupal. Compartiendo los perfiles y teniéndolos a mano en los momentos cruciales – antes de reuniones, en los vencimientos de plazos, durante crisis – pude ayudar a mantener la comunicación abierta y permitir a cada individuo utilizar sus fortalezas y está consciente de sus debilidades particulares.
  • Otro uso posible de los perfiles es el poder aprender a manejarse con individuos con los que tiene dificultades en el trabajo. Si uno sabe o puede al menos adivinar sus cuatro preferencias, leyendo sus perfiles puede adquirir alguna indicación acerca de la causa del problema. Esto puede abrir la puerta de la comunicación y la solución de los problemas.


En los próximos días estaré publicando la segunda parte de este artículo…