¿Project Management en “Juego de Tronos”?

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Juego de TronosSoy de las personas que cuando ve una serie o una película trato de extrapolarlo y obtener lo mejor de ella, a tal punto que mimetizo en muchos casos lo que veo (solo lo bueno por supuesto).

Una de las series contemporáneas que más me gusta es Juego de Tronos y como no me he podido contener mi vena ‘blogera’ los he utilizado para obtener una serie de lecciones aplicadas a la Gestión de Proyectos. Al comienzo pretendía comparar cada etapa de la serie con el ciclo de un proyecto (porque los giros y contragiros que da la serie son pocos comparados a los que sucede en un proyecto), pero iba a ser largo el post, muy largo.

Entonces encontré una forma de mezclar Juego de Tronos y  la Gestión de Proyectos: los “lemas” de las casas nobiliarias más representativas.

Así es, en Juego de Tronos, hay 7 casas importantes: Baratheon, Lannister, Stark, Targaryen, Greyjoy, Tully y Arryn. Y sin mucho rodeo comenzamos con la casa de los Baratheon.

La casa Baratheon

Los Baratheon, casa líder de los 7 reinos, está representada por el Rey Robert y sus hermanos Stannis y Renly. En la serie y en el libro son de carácter guerrero y combativos. Su lema:

Nuestra es la Furia - Baratheon

 

¿De quién es la “Furia” en la Gestión de Proyectos?
De la misma forma como un rey tiene el deber y derecho de gobernar como Gestor de Proyecto, Jefe de Proyecto, Project Manager, Director de Proyecto, Líder de Equipo, Responsable (o como te llamen en tu empresa) la responsabilidad máxima es tuya y no debes dejarla recaer sobre nadie más. Porque la responsabilidad es nuestra, por eso la furia también lo es y las dos van a la par.

 

Un rey tiene el poder y la responsabilidad de utilizar ese poder correctamente, teniendo por ello muchas inconvenientes y por tanto la furia también es suya, es lo que se le permite o mejor dicho es su derecho.

 

De cara hacia afuera y para al resto de los interesados (o stakeholders), nuestro equipo debe ser una caja negra donde la responsabilidad que se pueda imputar a alguien recaiga sobre nosotros y nosotros asumimos todas las comunicaciones ya sean para recibir críticas positivas como críticas negativas.

 

Nuestro equipo no se debe ver afectado por ningún comentario, debemos actuar como un paraguas protector, así como en Stannis en un determinado momento decide dejar sus objetivos personales y centrarse más en el Muro para contener a los Otros en el Norte. Eso sí, no significa que nuestro equipo vaya a tener un cheque en blanco para hacer lo que quiera, que no vamos a corregir los errores que hayan sucedido.

 

Internamente el jefe de proyecto deberá deslindar responsabilidades, hablar con el responsable real que tuvo el problema pero no para castigar o perseguir sino para evitar que la misma situación se repita en el futuro y realizar las acciones preventivas necesarias.

 

Y por cierto, no nos olvidemos que un Rey no gana sólo; así que las felicitaciones, las enhorabuenas y las recompensas también se tienen que compartir. No las dejemos sólo para nosotros, el equipo debe sentirlas porque para eso se ha esforzado y así ve que el trabajo se recompensa y sobre todo se reparte con todos los miembros.

 

Así como un rey es un rey, un jefe de proyecto es un jefe de proyecto. Para lo bueno y para lo malo.

 

En un próximo post seguiremos con la casa Lannister y su lema: ‘Oye mi rugido’. Su otro lema oficioso, pero igual o más conocido, es ‘Un Lannister siempre paga sus deudas’. Y los dos se pueden utilizar en el campo de la Gestión de Proyectos…

 

Fuente principal: Laboratorio TI